«Hay amores que matan», dice el refrán. Ciertos tipos de prácticas educativas pueden conducir a niños tiránicos y caprichosos. Se les estaría mal-criando.
Este artículo de El País puede ser ilustrativo:
«Hay amores que matan», dice el refrán. Ciertos tipos de prácticas educativas pueden conducir a niños tiránicos y caprichosos. Se les estaría mal-criando.
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