El empleo precario es un empleo de mala calidad en el que los asalariados sufren diversas carencias laborales en torno a empleos de bajos salarios, tanto mensuales, como por horas; inestabilidad (contratos temporales) y otras carencias (jornada parcial involuntaria, sobrecualificación, jornada extensa, jornada atípica). Un asalariado es precario si sufre al menos un 20% de esas carencias.

La dignidad de las personas exige cambiar las condiciones de trabajo que sufren sobre todo los jóvenes, los emigrantes, las mujeres. Una sociedad como Dios quiere hay que construirla de otro modo.

Merece la pena leer esta propuesta de la HOAC (Hermandad Obrera de Acción Católica)

 

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