Nico Montero. Es difícil encasillar a Pablo Seque en un ámbito musical concreto sino más bien en diferentes ámbitos. Hace música muy variada que van desde la composición de obras instrumentales neoclásicas o de bandas sonoras, hasta la composición de canciones como cantautor o música pop.
Por eso es fácil ver a Pablo tocando en un auditorio, en un teatro, un monasterio, en una eucaristía, en adoraciones, ejercicios espirituales o bien sonando en sintonías de radio, bandas sonoras o incluso colaborando en productoras con otros artistas del pop rock. Pero lo que sí es claro es que es un músico auténtico, con un estilo personal que hace una música sincera, minimalista, inspirada, trascendente, una música que dispara directamente a tu interior, y que tiene la clara intencionalidad de invitarte al recogimiento, a la oración, a admirar la creación, a encontrarte contigo mismo y a alabar al Señor.
Pablo Seque tiene una vocación recibida desde muy pequeño a dar su música a los demás y al servicio del Señor. Empezó a componer música con 12 años y siempre ha estado escribiendo música, por lo que los momentos más importantes de su vida siempre han tenido una banda sonora propia, una melodía, una canción… Para Pablo la música es el lenguaje más universal con el que todos seres humanos de cualquier parte del mundo se entienden.
A veces, hay momentos en los que es difícil comunicarse con palabras, es ahí donde la música puede colarse de repente en el corazón y convertirlo en algo nuevo. Por eso Pablo Seque dice que un lenguaje tan potente y que llega tan profundo sólo puede ser un lenguaje de Dios. El salmo preferido para Pablo es el que dice “Cantad al Señor un cántico nuevo porque ha hecho maravillas”.