Si hacemos lo mismo, los resultados serán iguales. La lógica del Papa es total: si las relaciones entre las naciones se fundan en el poder del más fuerte lo que seguirá será el abuso, la dominación, el aplastamiento del otro, la pobreza, el odio… Y todo esto va contra el proyecto de Dios sobre las personas. Es otro modo de organizar nuestra convivencia el que  ha de estar en la base de nuestro mundo: «Fratelli tutti» (todos hermanos), dice Francisco. El diálogo y el entendimiento no es fácil de construir pero no cuesta más que esta locura en la que estamos. 

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