En este reportaje os invitamos a viajar al sur; al punto más estrecho de la frontera del mediterráneo occidental, donde a Europa y África apenas les separan 14 kilómetros. “Esta es una tierra de encuentro donde cohabitan diferentes tradiciones, lenguas y religiones; una tierra de riqueza y vitalidad, que se ve condicionada por la dichosa desigualdad entre ambos continentes”, explica el jesuita Alvar Sánchez, de Cáritas Tánger, que lleva cinco años viviendo en la ciudad marroquí de Nador.