Jesús ha aceptado compartir nuestra humanidad, lo cual le llevó a su muerte en la cruz. No es un Dios que se queda sin preocuparse del ser humano. Dios quiere liberar a su pueblo y se mezcla con los avatares de este mundo, de modo que nos invita a vivir una vida renovada.

Foto de Semana Santa en s.Cristóbal de La Laguna