María José Carrero Viñas es misionera comboniana en Esmeraldas, en Ecuador, pero nació en Almodóvar del Campo. Entusiasmada con su vocación y agradecida por la ayuda en sus proyectos a la diócesis de Ciudad Real y, en concreto, a la delegación de Misiones, la misionera ha narrado cómo nació su vocación y qué la empujaba a la misión ad gentes.
Con motivo de la presentación de la jornada de la Infancia Misionera, que se celebra este 15 de enero, ha contado en una rueda de prensa, una experiencia con uno de los niños que ayudó en Zambia y que, ya mayor, la llamó para darle las gracias porque «hoy soy el hombre que soy gracias a ustedes. Ustedes tocan el corazón de los más pobres».