No se puede mirar para otro lado.
(No hay que ser ingenuos y pensar que todos los dicen «paz» la quieren tal como debe ser. Pensar, por ejemplo, como las petroleras se han lanzado a una subida de los precios del petróleo y del gas para forrarse de beneficios).
Pero hay muchas iniciativas de apoyo y solidaridad espléndidas y generosas. Hasta dar la vida. Es la maravilla del amor frente al odio. Para la Iglesia, que debe seguir a Jesús, esta tiene que ser una prioridad. Y hay muchas cosas que se están moviendo.
AYUDA A LA IGLESIA NECESITADA y CARITAS, entre otros muchos, se están moviendo. Si quieres puedes buscarlos en internet para saber qué puedes hacer.